Cafayate: vinos de altura en Salta
Cafayate encuentra sol pleno 345 días por año, una porción de Argentina donde se practica el monocultivo, donde los menúes de los restaurantes tienen una página de comida y 4 de vinos, donde todos los pobladores tienen algo que ver con la industria vitivinoícola, donde la vid reina pacíficamente. Cafayate es el pueblo salteño que reivinodica su lugar dentro del mundo del vino argentino con argumentos sólidos de aromas, taninos, fenoles, barricas, corchos portugueses y mucho trabajo.
La quinta "La Florida", la bodega más antigua, predecesora de Etchart, se ubica a orillas del río casi seco Loro Huasi (Casa del loro). Allí se plantaban las primeras vides de uva criolla con el fin de proveer el vino para la misa 10 años antes del siglo XIX. Los primeros vinos no tenían un propósito comercial, solo se consumía en las celbraciones religiosas y en los hogares de quienes lo fabricaban.
Hoy en la bodega, además de conocimientos sobre la elaboración de vinos, se aprehenden los secretos más ocultos de las uvas. Es posible lograr un mal vino de una buena uva, pero nunca un buen vino de una uva de baja calidad. Los enólogos controlan constantemente todo aquello que esté fermentando para saber si la uva tiene pocos nutrientes, si está bien de acidez, si tienen que hacer sangrías. También podrían haber vinos que den bien de aroma y sabor, pero que su color no sea el adecuado.
En Cafayate se trata a la uva como a una persona conocida, con la consideración que merece. Hacer vino en Cafayate es una cuestión personal, pasional, donde se pone la manía y el sello individual de cada uno, el orgullo propio. Una equivocación que dañe la calidad del producto sería imperdonable.
Viñas de Cafayate
Las heladas se combaten con quemadores de gasoil, 2000 quemadores ubicados cada 3 metros formando una cortina insumen una cantidad de 20000 litros de combustible. Aquí nos damos cuenta de que antes del descorche pasan cosas inimaginables para el consumidor.
El agua del riego cae a gotas por un sistema de riego por goteo, cada gotero está separado del siguiente por 80 cm. aproximadamente. Una ha. requiere de 800 milímetros anuales de agua en Cafayate. La lluvia colabora con 200 mm y los restantes 600 mm son de riego proveniente de pozos que llegan a los 300 m. de profundidad. Al comenzar la fila de plantas hay un recipiente grande con agua en los viñedos, es para los zorros, para evitar que rompan las mangueras en busca del vital elemento.
La distancia entre vides la determinan los objetivos de producción, según el lugar en el que estén. Se toma en cuenta la variedad que se quiere obtener, en nivel de calidad a alcanzar, el uso de portainjertos y clones, e influye lo que se denomina el terruño, el lugar, el suelo, el clima, la altura, el régimen de lluvias y la variedad de vid.
En Etchart hay 325 ha. de viñas plantadas, con un aumento estimado de 30 ha. por año. Por cada ha. plantada se realizan 5000 hoyos para las vides de uva torrontés, que es la uva emblemática de las bodegas Etchart.